domingo, 22 de diciembre de 2013

Un castigo con recompensa



Un castigo con recompensa

De Sandra Aznar

Este Relato es de una amiga, me ha gustado muchísimo, con su permiso os lo traigo para que podáis disfrutar de el , vuestros comentarios se los transmitiré encantada y si escribe otro os lo traeré :)

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Sábado por la mañana. Me despierto feliz porque hoy es el día que le daré un par de sorpresas a mi niña, a mi perrita. Me ducho, me maquillo (sutilmente pero resaltando mucho mis ojos porque se que la intimidan), plancho mi pelo ya que hoy lo llevare suelto y finalmente me pongo mi pantalón bien ajustado de cuero, negro por supuesto, el corsé que me regalo ella y mis botas de 10 cms de bacón. Me miro en el espejo y me digo: perfecta!!.

Llego 5 minutos tarde porque quiero que se impaciente. Me gusta verla nerviosa.
Hemos quedado en un cafetería donde se que a estas horas esta llena de hombres con ganas de carne fresca. Me encanta que la deseen, me enorgullece. Me acerco a la cristalera y la veo sentada en la barra con un hombre al lado. Ella ríe y coquetea y eso me enfurece. Entro y voy directa hacia ellos y me planto en medio y le dio a el:
- ¿Me permite? Tengo que hablar con mi mujer. - Y acto seguido le doy la espalda.
La miro a ella a los ojos y la digo:
-¿Que crees que estas haciendo zorrita?
Ella muy asustada y avergonzada por su error me dice bajando la mirada:
-Nada señora.
Me acerco a su oído y la digo:
-Ve al baño quitate las bragas y tráelas en la boca como buena perra que eres.
Ella roja como un tomate por la situación obedece sin rechistar y a los dos minutos aparece tal y como la había dicho: con sus braguitas en la boca. Todo el mundo la observa pero no se da ni cuenta porque sus ojos están clavados en los míos.
Se postra ante mi de rodillas y me da su ropita interior y con la cabeza gacha me dice con voz entrecortada:
-Lamento mi error Señora no volverá a ocurrir.
-Claro que no princesa pero esto tendrá su debido castigo.
Acto seguido la agarro de la barbilla y la beso sutilmente en los labios.
-Vamonos.
Antes de salir del bar cojo sus braguitas y se las doy al hombre con el cual estaba hablando y con cara picara le comento:
-Guárdalas bien porque es lo único que obtendrás de ella porque es mía.
Y con una gran sonrisa de ambas salimos agarradas de la mano.

Normalmente vamos a mi casa pero hoy es un día especial y por eso nos dirigimos a un hotel en el cual tengo reservada una habitación con algunos preparativos.
Nos acercamos a la recepcionista y le pido la llave y ella muy sonriente me comenta:
-Tiene todo lo que ha pedido en la habitación Señora.
Yo de reojo miro a mi cachorrilla que esta muerta de vergüenza y sonrió y contesto a la señorita:
-Muy bien. Muchas gracias
Agarradas de la mano nos dirigimos al ascensor. Noto su mano fría y temblorosa y eso me hace sentir poderosa. Me enloquece crear esa sensación en ella. Es mi sumisa, mi niña, mi tesoro, mi orgullo y hoy es el día en el que se lo voy a demostrar.
Entramos en la habitación, ella detrás de mi y antes de pasar del todo la miro y la digo:
-Ya sabes lo que tienes que hacer.

Ella se queda parada y empieza a desnudarse y yo voy hacia un sillón a mirar el espectáculo. Es perfecta. Hermosa. Sexy. Anillada por petición mía. Un caramelito dulce que no me cansaría nunca de comer.
Mientras la observo ella dobla su ropa y se pone sus medias de zorra que tanto me excitan y sus tacones fucsias. Se arrodilla y así se queda.
La miro durante un rato mientras me tomo un vino blanco. En silencio. Ella en su lugar y yo en el mío.
-Ven perrita.
Ella viene a 4 patas y con esa carita de no saber que va a pasar se postra de rodillas ante mi.
-Ve a la cama.
Sin decir nada obedece. Se pone con esa hermoso trasero en pompa y las piernas bien abiertas. Esta mojada. Excitada.
Sin hacer ruido me acerco a ella al oído:
-Ahora vas a tener tu castigo por ser una perra calienta pollas. Será duro pero te lo mereces por faltarme el respeto.

Veo que su cuerpo se estremece. Cojo una vela y las enciendo y poco a poco lleno sus nalgas de cera. Mi perra suspira de dolor y eso me excita a mi. Estoy un buen rato jugando con la cera y su culo. Cuando creo que esta como debe estar introduzco el cirio en su ano. El candelabro perfecto. Lo dejo ahí mientras yo me quito la ropa para quedarme en sujetador y medias. Mmmmmm estoy empapada. Mi zorrita cada vez me pone mas.

Voy a mi bolso y cojo mi juguete preferido, mi correa. Ella lo odia por eso lo utilizo en los castigos.
Saco la vela y empiezo a dar correazos. Zas!! Zas!!!
-Hoy te quitare la cera así por zorra. Te lo mereces.
Estoy un buen rato, diez, veinte correazos. Estoy excitadísima y ella también porque esta chorreando. Cuando desaparece toda la cera empiezo a besar esas nalgas rojas.
-Te lo merecías. Espero que sea la última vez
-Si Señora- me dice con lagrimas en los ojos.
Cojo una cremita y se la unto con mucho mimo. Me encanta su piel. Es suave.
La dejo en la cama sentada y la vendo los ojos.
-Ahora vengo
Cojo una cosa de mi bolso y me acerco a ella. Me siento a su lado y la digo muy dulcemente:
-Hoy es el día cariño. -y con mucho amor pongo su collar con mi nombre en su cuello. Quito la venda de sus ojos y veo lagrimas de felicidad.
-Señora no se que decir... Gracias!!! La amo.
-Y yo a ti cariño. A partir de hoy lo llevaras a diario y lo lucirás con orgullo






7 comentarios:

  1. FORMIDABLE RELATO, MUY EXCITANTE...
    UN BESAZO AVO!!!

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    1. Se lo diré de tu parte, yo pensé lo mismo XD

      Un besito navideño

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  2. Una historia increíble, apasionante y excitante. Valeria

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    1. Me alegra que te haya gustado :)

      un besito navideño

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  3. Esta muy biena la historia felicitacione

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    1. Yo se lo diré a la autora, gracias por tu visita

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  4. Felicitaciones a quien lo escribió y gracias a ti por compartirlo, me ha gustado mucho!
    Atte. La curiosa.

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